Con este puntico (o puntín, …que estoy en Asturias) estamos medio punto por encima de lo previsto por el ‘capi – M10’ para estas 3 últimas rondas, jugadas contra Siero, Torre Gauzón y San Juan Bautista. Así pues, ¡viva los Lobos!

En mesa 1, Blanco y yo, jugábamos una Siciliana-Paulsen. Todo bien hasta la jugada 13 (quizá pude liberarme antes con la temática …d5), donde un horrible …g6 desencadenaba la previsible derrota en 22 movimientos.

José Manuel también jugaba otra Siciliana, con 2…Cc6, contra Marcos Robles. Se dio la línea del peón envenenado (b2), pero nuestro jugador perdió 2 peones y no logró cazar a la dama negra. La partida fue realmente bonita…, ‘Messi’ complicaba las cosas y su oponente respondía con acierto y, tras casi cuatro horas de juego, las negras lograban imponer su imponente masa de peones centrales.

Argüelles y Cayetano jugaban el Sistema Colle del Peón-Dama, aparentemente un juego tranquilo, pero Cayetano sacó a pasear su dama sin venir a cuento en la jugada 7 y perdió pieza, tras una serie de cambios de piezas menores. Cayetano jugó con bravura y seriedad a partir de ahí e incluso consiguió un peón pasado en sexta, pero el caballo extra rival fue logrando eliminar más peones negros, y en la jugada 43 ofreció su mano en señal de derrota.

Mario y Piris protagonizaron la cuarta partida. No sé muy bien cómo, Mario perdía su torre de rey y la posibilidad del enroque y quedó desmoralizado; poco después, sin encontrar respuestas de lucha, declinó su rey, no sin antes proponer unas tablas poco éticas (acción que Piris le reprochó con poco tacto pero con mucha razón).

Mateo, de nuevo, nos dio una satisfacción. ¡Lleva 5 puntos de 6 jugados! Una partida de más de 60 jugadas a un ritmo vertiginoso y ante un rival, Juan, que jugaba su primera partida oficial aunque ya es treintañero. Tras un baile de piezas muy fogoso, se llegó a un final de alfil contra caballo con peones en ambos flancos, donde Mateo mostró la superioridad de su alfil.

Y, en mesa 6, Fran-goofy jugaba una Cuatro Caballos (qué si no) contra otro joven rival. Perdió torre en el medio juego, pero lograba un ataque decisivo en la octava fila cuando estaba amenazado de mate en una (juego auténticamente ‘romántico’), que, al menos en dos ocasiones, pudo concretar con mate a su favor. En fin, cosas que pasan…

¡Aúpa Valdesva!